Propiedades de la miel


En nuestro espacio de salud hemos afirmado en multitud de ocasiones que los dos pilares sobre los que se fundamenta una buena salud son el ejercicio físico y la alimentación, centrándonos en esta última, hoy vamos a hablar sobre las propiedades de la miel.

Con un delicioso sabor que resulta más dulce que el azúcar, la miel se convierte en un alimento que es más que un tesoro para nuestra salud. Baste citar, para comenzar, que este alimento contiene más de 150 sustancias saludables para nuestro organismo.

Empezando por su primera virtud, encontramos que además de ser un edulcorante natural y sin contraindicaciones, salvo en el caso de que seamos diabéticos, la miel forma parte, en el cuidado de la piel, de muchos tratamientos dermatológicos en diferentes presentaciones.

Dentro de las propiedades de la miel tenemos que nombrar su poder emoliente e hidratante, y en tratamientos dermatológicos la podemos encontrar en forma de jabones, mascarillas naturales o masajes que se van a realizar con esta venerada sustancia.

Por otra parte tampoco podemos olvidar que la miel se configura igualmente como un gran estimulador natural del metabolismo de la piel. La piel tratada con esta sustancia se va a aprovechar de sus cualidades antioxidantes, purificantes y regeneradoras.

Gracias a su composición en azúcares, la miel es el alimento perfecto para reponerse después de un ejercicio intenso y es buena idea tomarla tras una dura sesión de gimnasio o bien antes, porque la miel es excelente para mejorar el rendimiento físico.

 Siguiendo con las propiedades de la miel tenemos que tener en cuenta que además de glucosa y fructosa, la miel contiene una gran cantidad de vitaminas, sobre todo vitaminas del grupo B, así como minerales como el potasio, el hierro o el magnesio.

Entre las cosas que tenemos que observar para permitirnos aprovechar todas las virtudes de la miel, debemos tener en cuenta que cuanto más oscura es la miel, mayor será la proporción que contiene de minerales así como de otras sustancias nutritivas.

Además otra de las propiedades más beneficiosas de la miel se produce gracias a que este alimento contiene ácido fólico, y también estimula la formación de glóbulos rojos, lo que hace que su consumo sea muy recomendable en casos de astenia o anemia.

Entre las propiedades de la miel tenemos que tener en cuenta su uso terapéutico. Tomar miel por costumbre es una muy buena forma de ayudar al cuerpo a recuperarse de muchas dolencias. Por ejemplo, su capacidad expectorante y suavizante de la garganta es perfecta para gripes y resfriados.

También posee una ligera acción laxante, por lo que constituye un excelente remedio natural para regular el tránsito intestinal. La miel favorece la absorción del triptófano que contienen la leche o el queso, lo que estimula la producción de serotonina, la hormona del bienestar.

Por último queda claro que la estimulación de la hormona del bienestar resulta ideal para conciliar el sueño de forma adecuada, por eso es común tomar un vaso de leche con miel antes de acostarse para favorecer el sueño y, tenemos comprobado que funciona.